Miguel Borja estuvo a punto de ser fichado por Cruz Azul en un traspaso que se desmoronó en las últimas horas de agosto de 2026. El delantero argentino, quien había llegado a acuerdos con el club azulcrema, finalmente se fue al América tras una negociación compleja. La operación, que se habría cerrado en el último momento, se vio frustrada por diferencias en la cláusula de rescisión, lo que permitió al América acelerar su interés por el jugador. Borja, de 28 años, se convirtió en el goleador que Cruz Azul le regaló al rival, un giro inesperado en la competencia local. La situación generó controversia en las redes sociales, donde seguidores de ambos equipos analizaron el impacto del traspaso en la liga. El América, que buscaba reforzar su ataque, logró su objetivo con la llegada del argentino, mientras que Cruz Azul perdió una oportunidad clave para fortalecer su plantilla. La decisión refleja la dinámica competitiva del fútbol mexicano, donde los movimientos de jugadores pueden cambiar el equilibrio de la liga.