Erik Lira, mediocampista de Cruz Azul, reveló que la llegada de Martín Anselmi le planteó la posibilidad de salir del club, ya que el nuevo entrenador le indicó que su posición no encajaba en el sistema que pretendía implementar. A pesar de que la puerta estaba abierta para buscar otro equipo, Lira decidió permanecer y competir por un lugar.

Durante su participación en el podcast Azul de Por Vida, el capitán de La Máquina confesó que no estaba satisfecho con su desempeño desde su llegada al club. Añadió: "No me quedo tranquilo con mi desempeño en Cruz Azul, porque no ha sido bueno, o no ha sido el mejor. Le dije: ‘No, me quedo acá, la voy a pelear’".

Esta decisión modificó su historia con el conjunto cementero. Lira se propuso mejorar su preparación y, cuando surgió la oportunidad dentro del equipo, respondió: "De aquí soy, no me saca nadie". Con el tiempo, consolidó su posición y fue nombrado capitán de Cruz Azul.

El mismo impulso se reflejó en su trayectoria con la Selección Mexicana. Lira admitió que soñaba con disputar el Mundial de Qatar 2022, pero al no ser convocado comprendió que todavía debía mejorar y aprender. La ausencia mundialista se convirtió en motivación para elevar su nivel y aspirar a un nuevo objetivo: "El siguiente Mundial no me saca nadie". El mediocampista se convirtió en uno de los mejores jugadores del equipo de Javier Aguirre para el Mundial 2026.

Para Lira, el crecimiento no habría sido posible sin el respaldo de compañeros, cuerpo técnico e institución. Al recibir el gafete de capitán, consideró que es uno de los reconocimientos más importantes de su etapa cementera. "No podría ser lo que soy sin Cruz Azul", afirmó, destacando que el liderazgo exige mantener la mentalidad que lo acompañó en los momentos más difíciles. En los comentarios de la entrevista, muchos aficionados se despidieron del jugador tras rumores de una salida.