La Cooperativa Cruz Azul es una empresa con un modo diferente de funcionar. Su propiedad es conjunta y su gestión democrática: cada socio tiene un voto y vale lo mismo. En el caso de la Cooperativa Cruz Azul, se fundó en 1931, cuando por la combinación de una crisis financiera y varios conflictos laborales, el gobierno del Estado de Hidalgo expropió una fábrica de cal y cemento— situada en lo que antes se conocía como Jasso y ahora se llama Ciudad Cooperativa Cruz Azul— construída en 1881 y se la entregó a sus 192 trabajadores. La familia de Álvarez Cuevas podría considerarse como parte de la realeza de la empresa: sus dos abuelos son fundadores y su padre fue director de la cooperativa de 1953 a 1976. Como en el caso de Billy, fue acusado de desviar dinero durante su gestión. En 1988, solo 12 años después, Billy Álvarez fue elegido presidente de la Cooperativa en su asamblea general. Este es el máximo órgano de control y se celebra una vez al año. En ella, los líderes deben rendir cuentas ante los socios de la cooperativa y, cuando se cumplen los plazos, elegir a las nuevas cabezas. De acuerdo a la ley, lo máximo que una persona puede estar como presidente son diez años, pero Billy Álvarez Cuevas se mantuvo más de tres décadas a la cabeza de la Cruz Azul. En ese largo periodo, de acuerdo a las investigaciones periodísticas y judiciales, cuando él y su familia despistaron cientos de millones de pesos. La información fue primero publicada en marzo de 2019 por el portal Mexicanos contra la Corrupción, bajo el título de El juego millonario de la Cooperativa Cruz Azul. Los documentos que sirvieron de base fueron filtrados por un grupo contrario que llevaba ya unos años tratando de quitarle el control de la cooperativa y todos sus negocios asociados al clan Álvarez Cuevas. De 2016 a 2017, Billy Álvarez, como director general, habría autorizado que se pagasen casi 200 millones de pesos a una quincena de empresas por servicios de consultoría para la Cooperativa Cruz Azul. El problema era que, además de no haber evidencias de que se realizaran estos servicios, es que todas estas compañías tenían las banderas rojas clásicas que apuntaban a que se trataba de empresas de fachada. En 2020, la Fiscalía General de la República inició una investigación contra Billy Álvarez por delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. En enero de 2025, fue detenido en una casa en el sur de Ciudad de México. Ahora, mientras enfrenta procesos judiciales, ha fallecido en prisión.